¿A qué problemas me voy a enfrentar si decido hacerme freelance? ¿Superará lo bueno a los malos momentos? ¿O no me merece la pena tirar por ese camino? Ser freelance tiene sus pros y también sus contras. En tu mano está decidir hacia qué lado se inclina la balanza.
Ante un paso tan importante como es el de lanzarse a trabajar por cuenta propia, es necesario pararse a valorar la situación para tomar una decisión racional y meditada. Las responsabilidades, las finanzas e incluso la metodología de trabajo cambian y poner en perspectiva lo bueno y lo malo nos ayudará a avanzar con pasos más firmes.
¿Cuáles son las ventajas de ser freelance?
- Eres tu propio jefe. Esto es lo primero que seguramente nos venga a todos a la cabeza cuando pensamos en el trabajo por nuestra cuenta. No dependes de nadie, nadie te va a echar atrás ese trabajo del que tan orgulloso estás (hasta que llega el cliente y no le acaba de convencer).
- Libertad de horarios. Te organizarás como quieras, emplearás las horas que quieras y dedicarás el tiempo que desees a cada tarea.
- Capacidad de decisión. Tú decides en qué quieres trabajar. Puedes decidir si quieres o no aceptar un trabajo.
¿Con qué trabas me puedo encontrar?
- Tienes muchos jefes. No, no me estoy contradiciendo. Tu decides tus horarios, el trabajo que eliges y cómo y dónde lo quieres hacer, pero tendrás que rendir cuentas a todos y cada uno de tus clientes. Ellos valorarán tu trabajo, les gustará, no les gustará y te pondrán los plazos.
- No sabes cuándo vas a cobrar, ni si vas a cobrar. Tendrás la incertidumbre de si te van a salir clientes nuevos o los que tienes te abandonarán. Poca estabilidad.
- Autogestión. Creo que lo he repetido ya unas mil veces, pero es que no es para menos. Como responsable de tu propio trabajo, todo depende de ti.
No es un camino de rosas, pero a veces las cosas buenas difuminan las malas. Eso depende únicamente de ti. ¿Qué más inconvenientes encontráis? ¿Y ventajas? ¿Creéis que la parte buena supera a la mala en este caso?
