Te has estado informando y crees que esto de la redacción freelance es para ti. Piensas que puedes sentarte delante del ordenador y escribir esos contenidos que los clientes necesitan enseñar al mundo. Que eso de vivir escribiendo encaja con lo que esperas de la vida.
Espera.
No te lances a la piscina aún.
Déjame darte tres cosas en las que pensar antes de sumergirte en todo este lío.
Reflexiona
Y no me refiero a cuestionarte si confías lo suficiente en tus dotes de redacción o si vas a tener paciencia hasta que tu carrera despegue para poder vivir dignamente.
No.
Hablo de que te pares a pensar que ya nunca más volverás a tener una nómina fija a finales de mes; en que tendrás salir ahí fuera a buscar clientes; en que tendrás que sumergirte de vez en cuando entre números o jerga legal rara y en que el poder salir adelante dedicándote a esto dependerá casi única y exclusivamente de ti.
¿Qué has pensando? ¿Te ves con fuerzas? Bien. Vamos a otra cosa entonces.
Indaga
Empápate de todo lo que puedas. Busca qué están haciendo otros, cómo lo hacen, cómo empezaron, que servicios ofrecen y qué tarifas están manejando otros redactores freelance. En la página de recursos te dejo algunos sitios por los que empezar mirar.
Traza un plan
Si, como un plan de empresa.

Vale, probablemente estés pensando que se me ha ido la cabeza y que es un poco excesivo. ¿Y cómo piensas vivir de esto si no sabes a dónde quieres llegar o cómo conseguirlo? Piensa en dónde quieres estar en el futuro; lo que querrías ganar; cómo podrías llegar a estar ahí y cuánto y cómo necesitas trabajar para alcanzar tus metas.
Busca por la red y encontrarás plantillas de planes de negocio o guías con puntos importantes que podrías incluir en tu propio plan. De todas formas te dejo una plantilla que he hecho por si no sabes por dónde empezar.
¿Qué piensas? ¿Te ves con fuerzas? Pues a por ello. En las próximas entradas os dejaré algunas páginas dónde empezar a buscar trabajo
